Mostrando entradas con la etiqueta TV. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta TV. Mostrar todas las entradas
viernes, 28 de agosto de 2020
VINíLOCO 2020 - Entrevistas a Christian Sancho, Paula Sartor y Vandera
El "crack" de Christian Sancho pasó por VINíLOCO: la cuarentena, la actuación, su nueva película, la situación de Pol-Ka y la homosexualidad en el fútbol: "Lo peor que le pasó al hombre es el machismo".
Además: la guapa del Paula Sartor nos habló del estreno de la película española "La maldición del guapo" y de los curiosos avatares de la actuación, como ¡enfrentarse a tarántulas!
Hablamos con Martín Rieznik, codirector del documental "Una historia de la prohibición", sobre la nefasta "Guerra a las drogas" en el mundo y en la Argentina.
Y cerramos la noche diciéndole sí (o mejor, "Yes") a la música de Vandera, que nos trajo su disco, candidatazo al Premio Carlos Gardel, y muchas anécdotas de ruta junto a Fito Páez y Alex Ubago: "Creo que compongo para no ir al psicólogo".
¡Y felices 100 años de la radio!
viernes, 14 de agosto de 2020
VINíLOCO 2020 - Entrevistas a Diego Tuñón (Babasónicos), Lula Rosenthal y Los Tabaleros
"El rock es una gran mentira, pero ¿por qué no disfrutarla?". Diego Tuñón pasó por VINíLOCO para hablar de su nuevo disco junto a Melero ("Con Daniel aprendí a hacer belleza a pesar de la hostilidad"), los homenajes a Cerati ("Apoyo la gloria a Gustavo"), la actualidad de la industria musical ("Siempre estoy a favor de que se vaya a la mierda"), el nuevo disco de Babasónicos ("Estamos planteando hacer un disco que probablemente no se salga a tocar, o salgamos a mentir por streaming") y la pandemia: "Lo que mejor le haría a la Argentina es una cuarentena de opinólogos".
También, estuvimos con Lula Rosenthal: de Operación Triunfo a conformar la pareja más canchera del Cantando 2020. La pandemia, la actualidad del teatro, su futuro en la música y la trastienda del reality: "¡Ángela Leiva es una peeeeerrraaa tremenda!" :-).
Además, de las peñas folclóricas del interior a una "ensalada que es quilombo bárbaro" de kitsch, psicodelia, humor, barbas, bombos y rock & roll: la historia de Los Tabaleros. "Los Chalchaleros tienen más rock que muchas bandas de los 90 de pantalones ajustados".
Escuchá el programa completo:
viernes, 12 de junio de 2020
VINíLOCO 2020 - Entrevistas a Mike Amigorena, Abel Ayala, El Mono de Kapanga y Lucas & The Woods
Ademas, estuvieron El Mono de Kapanga, antes de su show por streaming, Abel Ayala, que nos contó sobre su película "Algo con una mujer", y un cierre deluxe con Lucas & The Woods estrenando su nuevo y gran disco.
viernes, 15 de mayo de 2020
VINíLOCO 2020 - Entrevistas a Coti, Sr. Flavio, Esteban Bigliardi y María Campos
Noche llena de invitados en #VINíLOCO. Ayer Coti nos presentó su nueva canción, "Por ahí", grabada en cuarentena, imaginó cómo podrían volver los shows y opinó sobre el impacto en la música: "Va a haber que pedir políticas de protección a la cultura: lo primero es que se empiece a pasar más música nacional".
También tuvimos playa, surf, skate y ska con Sr. Flavio: nos mostró su reversión de "Vos sabés" y opinó sobre la realidad de la industria: "El espectáculo va a tener que seguir esperando".
Esteban Bigliardi nos hablo de su protagónico en la nueva serie "Manual de supervivencia", contó varias anécdotas insólitas de la actuación y dijo: "tengo optimismo para el futuro de la ficción local".
Y cerramos con María Campos: de cantar con Fito Páez y hacer el tema de "Separadas" a presentarnos su nuevo "Corazón verde". "Mi creatividad viene de la angustia".
#VINíLOCO: un delivery sin cargo de entretenimiento para tus noches encuarentenadas de jueves, por Radio Con Vos FM 89.9. ¿Te perdiste semejante programa? Acá tenés revancha:
miércoles, 20 de febrero de 2019
LOSERS: entrevista en C5N
Estuvimos en C5N para hablar de #LOSERS con Alejandra Quevedo y Mariano Hamilton. ¡Muchas gracias por la invitación", winners!
viernes, 1 de febrero de 2019
LOSERS: entrevista en La Nación Más
Anoche, los #LOSERS fuimos invitados especiales de #ModoVerano en La Nación Más. Bajó drásticamente el rating, pero estallaron las redes con comentarios sobre mi camisa (?). Naaah, mentira. Estuvo GENIAL y acá lo pueden ver completito. ¡Muchas gracias a Pablo Fernández Blanco, Lucía Rodríguez Bosch, Andres David Krom, Bernardo Martín Vázquez y equipo por el espacio y la onda!
Ver el programa aquí
viernes, 18 de enero de 2019
LOSERS: Nota en el programa M20
Estuvimos delante de las cámaras en M20 contando detalles de #LOSERS. ¡Muchas gracias Antonella Fonte por la nota y la excelente onda!
viernes, 13 de julio de 2018
VINÍLOCO - Programa del jueves 12 de julio de 2018
Vino Michel Noher con vinilos de Aretha, Invisible y una joyita de jazz brasilero para musicalizar una charla a fondo: El teatro, la paternidad, 100 Días para Enamorarse, la TV, la actualidad del país, el aborto y más.
Hablamos con Ricardo Tapia por los 30 años bluseros de La Mississipi y se refirió a Pity Álvarez: "Hace mucho tiempo que debería estar en tratamiento. Pero el entorno de la gente gana más plata con un artista destruido".
Viajamos y descubrimos una app para hacer enoturismo en Mendoza y una linda iniciativa de Almundo y UNICEF para hacer microdonativos online. ¡Salú!
viernes, 4 de marzo de 2016
Series: comentario del regreso de House of Cards
En "Con todo el país", por Nacional AM870, hablamos del retorno de Frank Underwood a las pantallas con House of Cards. Un adelanto de lo que veremos esta cuarta temporada.
martes, 23 de febrero de 2016
Vinyl: los buenos muchachos del rock
La nueva serie de HBO
es un retrato salvaje de la industria, donde la música es la verdadera
protagonista. CUIDADO: spoilers al mango.
Vinyl, la nueva
serie de HBO creada por Mick Jagger y Martin Scorsese, comenzó con un error
histórico: los New York Dolls no derrumbaron el Mercer Arts Center, tal como se
muestra. No fue una noche de estruendosas guitarras de Johnny Thunders y toneladas
de maquillaje de David Johansen la que tumbó aquel célebre antro del underground de la Gran Manzana, que se
vino abajo solito
una tarde de agosto de 1973 por el peso de su propia decadencia. Pero hay que
entender algo, puristas del rock: todo buen relato (o, mejor dicho, todo buen
relato de Scorsese) tiene algo de verdad, mucho de fantasía y una
exageración del tamaño del Madison Square Garden.
Como suele hacer, “Marty” amolda a piacere el rigor histórico para dar forma ahora a un retrato orgiástico,
desaforado y frenético de la industria musical de los primeros años 70, en una
Nueva York acelerada en cocaína, brotada por grafitis y con los primeros
síntomas de punk, glam, hip hop y disco a flor de piel. Así, citas verídicas,
guiños de complicidad y caracterizaciones de personalidades reales, como Robert
Plant, Peter Grant, Lou Reed, Andy Warhol, más varios cameos famosos que ya
iremos viendo aparecer, se mezclan con brillantes personajes de la ficción como
Richie Finestra (un bestial Bobby Cannavale), eje de todo este relato salvaje.
Finestra nunca existió, aunque algunos juran que se parece a
Walter Yetnikoff (presidente de CBS Records por aquellos tiempos), mientras que
otros lo equiparan con Marty Thau (famoso empresario y productor que fuera representante
de los Dolls). Es como El Lobo de Wall
Street, pero del musicbiz: un
tipo con “oído de oro, lengua de plata y bolas de acero” que amasó fortuna e
hizo de su sello, el también ¿ficticio? American Century Records, un pequeño
imperio bajo prácticas matonas: cagó a artistas, fraguó contratos, transó con mafiosos
y se esnifó todo rastro de moralidad que pudiera conservar de sus épocas de bartender.
Tiene como socios a dos malandras: un jefe de ventas (J.C.
MacKenzie) capaz de fondear en la bahía las copias de los vinilos que las
disquerías no venden para evitar pagarles reembolsos, y un responsable de
promoción (Ray Romano) que actúa como “director de sobornos”, dedicado a repartir
guita y coca a musicalizadores corruptos para garantizar la difusión de sus
artistas. “¿O acaso creías que las canciones suenan en la radio porque son
buenas?”, remata en off. Ahora, su
empresa se está desangrando en deudas y el capo, junto a sus buenos muchachos, no tiene miramientos
en dibujar el balance y un contrato con Led Zeppelin para tratar de vendérsela
a los desprevenidos alemanes de PolyGram.
Finestra desea salvar la compañía y hasta quiere otra vida,
ser un hombre nuevo y no este Frankenstein de pantalones acampanados en el que
se convirtió. Pero no puede escapar del reventado y demencial hábitat del que
forma parte, que despierta sus peores demonios y en el que todos, todos, desde
los músicos y DJ hasta los representantes de A&R, pasando por la secretaria,
son adictos. Nadie se re(s)cata y, encima, un muerto viene a complicarle la resurrección.
Hasta que una epifanía se le viene, literalmente, a la cabeza.
“Es más sobre Scorsese que sobre el negocio de la música que
conozco y conocí. Es Goodfellas con
música”, define Dan Beck, exdirectivo de Epic Records y uno de los tantos
empresarios que no están felices con cómo el director los dejó pintados, en una nota de Billboard de Estados Unidos. Jerry Greenberg, nombrado presidente
de Atlantic en 1974, lo secunda: “Como alguien que estuvo ahí en aquellos días,
esto fue hecho obviamente para la televisión. No recuerdo ninguna disquera que
fuera así”.
¿Cuánto es realidad y cuánto es invento? ¡Todo es
entretenimiento! Y la verdadera protagonista es la música. El soundtrack de Vinyl (que Warner acaba felizmente de editar en nuestro país) es la
amalgama para este mashup de
desmesura. Originales históricos de Ottis Reading, Edgar Winter y Jimmy Castor se
mezclan con covers clásicos de Dee
Dee Warwick (“Suspicious Minds”) y Foghat (“I Just Want to Make Love to You”),
pero también con nuevas reinterpretaciones y composiciones exclusivas. David
Johansen regrabó algunos de sus temas de los Dolls, mientras que el vocalista de
Vintage Trouble, Ty Taylor, retropropulsa el divertido “Cha Cha Twist”. Y Mick
Jagger hace pareja con su hijo James (que actúa en la serie como líder de los
proto-punks Nasty Bits) para firmar “Rotten Apple”.
La música tiene un rol tan estelar en Vinyl que, los viernes de cada semana, en Estados Unidos se editará
un EP digital con nuevos tracks, a
modo de anticipo de los capítulos que se emiten el domingo. El último incluye a
Julian Casablancas con su
versión de “Run Run Run”, de The Velvet Underground. Y a mediados de abril,
para el final de los diez episodios que componen esta primera temporada, se
lanzará un segundo volumen de la banda sonora.
¿Habra second season? Obvio, eso ya
está arreglado. Martin Scorsese compró a todos desde la primera escena y ahora
nosotros, también, no podemos escapar de esta adicción. Bienvenidos a la
máquina.
viernes, 2 de octubre de 2015
Vuelve Psi, en la cabeza de la metrópolis
La
serie brasilera de HBO regresa con una segunda temporada más fuerte: violencia
de género, sadomasoquismo, acoso infantil y exorcismo en la gran urbe de San
Pablo.
Con In Treatment, Lie to Me, Criminal Minds y hasta Hannibal,
los retorcidos vericuetos de la mente han copado la televisión. Pero pocas series
han abordado las problemáticas psicológicas de la vida urbana moderna como Psi, la producción original de HBO Latin
America que este domingo a las 22 estrenará su segunda temporada.
Situada en San Pablo, Brasil, Psi presenta la historia de Carlo Antonini, médico psiquiatra,
doctor en psicología clínica y psicólogo que se involucra de forma muy personal
en complejos casos de transexualidad, pedofilia, autismo, maltrato infantil, eutanasia
y hasta vampirismo. Sin tapujos ni golpes bajos, la serie evita caer en
prejuicios y solemnidades, cuenta con una notable factura técnica y dramática y
hasta sabe encontrar el humor porque, como a sus guionistas les gusta repetir, «lo
normal no es ser normal».
En su segundo año, el ciclo promete profundizar la propuesta
con diez episodios en los que se abordará cuestiones como la prostitución entre
adolescentes, el sadomasoquismo y hasta el exorcismo. «Creo que va a ser más
oscura que la anterior, porque ese es el objetivo de la serie: traer temas
fuertes a la discusión. Hay muchas personas que no tienen idea de que estas
cosas pasan y otros saben que ocurren, pero pocos hablan de eso», dice Alex
Gabassi, uno de sus directores.
En esta temporada, Carlo se reencontrará con su entusiasmo
por la profesión y el deseo de ser terapeuta y, luego de vivir un año en
Italia, regresa a Brasil para ser el coordinador de una ONG orientada al
cuidado de víctimas de violencia doméstica, el tema que trata el crudo capítulo
que abre el ciclo 2015.
Muchas de las historias de Psi están inspiradas en las vivencias de Contardo Calligaris, creador
y director general de la serie, quien es
un versado psicoanalista de origen italiano que desarrolló su carrera en las grandes
ciudades de Europa y Estados Unidos hasta que se radicó en Brasil. Esa
experiencia internacional y multilingüe le ha permitido imprimirle a la ficción
una mirada universal de los problemas, lejos de la localía paulista. «La serie
se sitúa en San Pablo, pero podría ser en el DF de México o cualquier otra
megalópolis. Para mí, lo importante es que la escena terapéutica se dé en la
gran ciudad, en algo que es más grande que uno», explica.
Sobre los traumas de la vida moderna y cómo los plantea su
serie, Calligaris dice que «lo más preciado para un terapeuta es mantener la
capacidad de asombrarse con lo más común y, a la vez, encontrar que lo más
extraordinario es absolutamente banal. Por ejemplo, me acuerdo de un paciente
coprófago, que vagó de psicólogo en psicólogo durante un buen tiempo porque escandalizaba
a todo el mundo. Cuando vino a verme en París y me contó que comía sus propios
excrementos, yo le dije: “Bueno, ¿y qué más?”. Eso hizo que pudiera abrirse,
hablar y quedarse conmigo».
Carlo, el protagonista, es en cierta forma su alter ego, aunque él prefiera tomar cierta
distancia del estilo del personaje: curioso, hipercrítico y muy
intervencionista en la realidad de sus pacientes y de su círculo social. «No
tengo claro si uno debe meterse en la vida de los pacientes de la misma manera.
Pero es algo que aprendí muy temprano. Cuando era un joven psicoanalista en Francia,
estaba muy angustiado porque una paciente amenazaba con realizar un suicidio
colectivo. Fui a hablar con mi supervisor, y él me dijo: “Si está preocupado, vaya
a verla”. Y fui, en el momento previsto en que ella iba a matarse junto a su
familia. Ese es un tipo de intervención que Carlo haría».
«Es una característica del personaje, pero también una cualidad
dramática, que funciona muy bien en la serie —acota Tata Amaral, una de sus
directoras—. No espera que las situaciones vengan hasta él, sino que es un tipo
que se mezcla con la vida, que busca las aventuras».
Emílio de Mello, quien compone a Carlo en pantalla, reconoce
que la base de la preparación del personaje es el contacto directo con
Calligaris. «Contardo nos da toda la referencia clínica; su conocimiento es
fundamental. Mi relación con él es tan intensa que me he sorprendido a mí
mismo, en mesas con amigos, viendo y pensando como psicoanalista», afirma.
El actor confesó que varias historias de la serie lo emocionaron.
«El capítulo sobre una nena abusada por sus padres me tocó profundamente. Y el
del exorcismo también, por su abordaje poco convencional». ¿Cómo hace para
desligarse de los temas tan conflictivos de su personaje al final de la
grabación? «De la misma manera que un periodista —retruca—. ¿Cómo hacen ustedes
para hablar o escribir sobre el niño sirio encontrado muerto en la playa y, después,
ir para sus casas y seguir la vida? ¿Cómo lo digieren?».
La respuesta, quizás, esté en hacer terapia. «Contardo
siempre nos dice que los problemas no se curan. La psiquiatría sirve para
ayudar a vivir con tus propios demonios», aporta el director Rodrigo Meirelles.
Y Calligaris completa: «Cesare Pavese, un escritor italiano que detestaba a
Freud, decía que el psicoanálisis era una disculpa para los asesinos. Decir
que, como me pasó tal cosa en la infancia, entonces puedo matar. Pero en su
diario, Trabajar cansa, él admitía:
El psicoanálisis enriquece la vida».
Leer en Rolling Stone >>
jueves, 24 de septiembre de 2015
Diez series basadas en películas
Por el estreno de Minority Report, repasamos filmes que saltaron a la pantalla chica.
M*A*S*H (1972)
La gran
sátira sobre la Guerra de Corea del director Robert Altman fue un éxito en 1970
(tuvo cinco nominaciones al Oscar y se quedó con uno al mejor guión adaptado).
Dos años más tarde, se convirtió en un suceso televisivo que duró once
temporadas y batió records de audiencia. Acidez, humor negro y, cómo olvidarlo,
el clásico “Suicide isPainless”.
Highlander (1992)
¿Te acordás
de Christopher Lambert rebanando cabezas para ganarse la mortalidad al son de
Queen? Su adaptación a la TV, con Adrian Paul como protagonista miembro del
Clan MacLeod, no tuvo tanta épica y rock, pero fue un éxito que se mantuvo
durante seis temporadas. Una especie de magia…
Las aventuras del joven Indiana Jones
(1992)
Creada y
producida por George Lucas, seguía las peripecias de un joven Indy por exóticos
escenarios y encuentros con figuras históricas, desde Leo Tolstoy y Charles de
Gaulle hasta Pablo Picasso, Louis Armstrong y Sigmund Freud, interpretados por
un enorme elenco de estrellas. Daniel Crag, Catherine Zeta-Jones, Christopher
Lee, Max von Sydow, Elizabeth Hurley y Vanessa Redgrave son algunos de los
nombres rutilantes que participaron de esta serie que, por su enorme
presupuesto y baja recepción, se canceló tras solo 24 episodios.
Buffy, la cazavampiros
(1997)
Sí, todos
amamos ahora a Joss Whedon, pero pocos recuerdan que las exitosas aventuras de nuestra
cazadora favorita se basan en un flojísimo film que lo tuvo como guionista,
protagonizado por Kristy Swanson en el rol que, más tarde, haría famosa a Sarah
Michelle Gellar. En la TV, fue un hit: siete temporadas, un spin-off exitoso (Angel, que duró cinco años) y hasta cómics, novelas y videojuegos.
La femme Nikita (1997)
Hubo dos
adaptaciones de la perfecta asesina creada por Luc Besson. La primera con Petra
Wilson, que se estiró por cinco años, y otra en 2010, con el protagonismo de Maggie
Q. ¿Cuál es tu femme fatale favorita?
Stargate SG1 (1997)
¿Quién iba a
pensar en 1994 que la fábula de dioses egipcios y aliens de Robert Emmerich (¡con James Spader con pelo!) iba a darnos
una de las franquicias de ciencia ficción más exitosas de la TV? La serie duró
una década y despegó la carrera de Richard Dean Anderson de la sombra de MacGyver. Además, tuvo dos
desprendimientos: Stargate
Atlantis (2004-2009) y Stargate Universe (2009-2011).
Al infinito y más allá.
Terminator: las
crónicas de Sarah Connor (2008)
El universo creado por las películas de James Cameron se
expandió a la TV con esta serie que duró apenas dos temporadas, pero nos
entregó buenos momentos de apocalipsis cibernético. Con Lena Headey como una
jodida Sarah Connor y Shirley Manson, vocalista de Garbage, como el más sensual
y peligroso Terminator que ha dado la saga hasta el momento.
Fargo (2014)
No eran
muchos los que le tenían fe a la adaptación del famoso film de los hermanos
Cohen, que terminó sorprendiendo por su gran factura y el altísimo nivel de sus
interpretaciones (mención especial para Billy Bob Thornton, verdadero villano
favorito que se llevó un Golden Globe como el asesino Lorne Malvo). En pocos
días comienza su segunda temporada, con una nueva historia situada en 1979.
From Dusk till Dawn (2014)
El director
Robert Rodríguez lanzó El Rey, una señal de TV orientada al público latino de
Estados Unidos, cuyo producto estrella es una adaptación de su comedia negra
sobrenatural de 1996, que tuvo a George Clooney y Quentin Tarantino como los
perturbados hermanos Gecko. Sus reemplazantes, D.J. Cotrona y Zane Holtz, no ofrecen
la misma química, pero sí lo necesario como para garantizar una segunda
temporada de vampiros, tequilas y señoritas pulposas.
Minority Report (2015)
La serie se
sitúa diez años después de los sucesos de la película. PreCrimen, la división
policial que apresaba a las personas antes de que cometieran el delito, ya no
existe. Y los tres “precogs” capaces de vaticinar crímenes viven una vida
“normal” en libertad. Pero uno de ellos, Dash (Stark Sands, de Inside Llewyn Davis),
atormentado por sus visiones, regresa para ayudar a una detective (Meagan Good,
de Californication) a resolver casos imposibles.
Tiene acción,
humor y un tono más liviano que el film de Steven Spielberg, pero conserva su
estética sci-fi de anticipación
(mucho gadget loco que, seguro, será
realidad pronto). El piloto entusiasma y, aunque no podemos ver el futuro,
auguramos una buena temporada. Todos los martes, a las 22, por FOX.
jueves, 20 de agosto de 2015
Leonardo Sbaraglia, el hipnotizador
El actor protagoniza la nueva serie original de HBO que estrena este domingo
23 de agosto.
Hay un lugar entre el sueño y la vigilia que no, no es donde
Campanita aguarda el regreso de Peter Pan. Es una ciudad taciturna sin nombre,
ubicada en una frontera imaginaria y un tiempo añejo indefinido, donde lo
fantástico se filtra en lo real y donde el pasado no le da descanso al
presente.
Ese es el mundo pendular de El hipnotizador, la nueva serie original de HBO Latin America que
se estrena este domingo 23 a las 21, protagonizada por Leonardo Sbaraglia como
el enigmático Sr. Arenas, un maestro de la hipnosis atormentado por una
tragedia y condenado al insomnio por su rival, Darek (el actor brasileño de
origen mexicano Chico Díaz). A lo largo de ocho episodios, Arenas usará sus
habilidades para ayudar a
las personas a resolver sus misterios, mientras intentará librarse de su
maldición.
La
exquisita producción bilingüe, filmada en Montevideo, reúne actores brasileños,
uruguayos, españoles, portugueses y argentinos (entre ellos, Marilú Marini y
Chino Darín). “Somos todos muy diferentes en la manera de trabajar, y había
situaciones donde convivían las nacionalidades que eran muy interesantes. Se
aprende mucho de esa dinámica, y la propia mezcla del idioma forma parte de la
historia”, cuenta Sbaraglia.
La
serie está basada en el breve cómic homónimo de Pablo De Santis y Juan Sáenz
Valiente (publicado en la revista Fierro)
y, si bien respeta su esencia, amplía su universo con nuevas figuras y le otorga
la gravedad de un elaborado thriller onírico. “Ninguna persona va a
buscar encontrarse en la serie con el cómic, que es solo un punto de partida.
Es imposible reproducir en un capítulo las apenas cinco páginas de la historieta
—explica—. Teníamos que encontrar la complejidad de los personajes y darles más
oscuridad”.
¿Cómo elaboraste a Arenas? El cómic da pocas claves,
si bien tiene algo de detective…
Exacto. Se convierte en una especie de Raymond Chandler que
tiene que ir pesquisando el inconsciente. Un actor también tiene que
convertirse en un detective, porque construís el personaje sobre pistas,
encontrando lo que hay detrás de ellas. Yo me agarré de elementos de la
hipnosis, de cosas del género policial, de Humphrey Bogart. Al margen de que en
los primeros capítulos se describe a Arenas como alguien misterioso e
impenetrable, la gente va ir estableciendo una relación de intimidad con él. Hay
que entenderlo como un tipo al que le interesan los demás, con algo humanitario,
que tiene la capacidad de ver el dolor en el otro e intenta ayudarlo. Y, a
medida que avance la historia, el espectador va ir viendo el drama de Arenas,
porque solo tiene partes del
rompecabezas en su memoria. Cada caso que se presenta en los capítulos funciona
con cierta autonomía, pero va a iluminar ese pedazo de vida que no recuerda.
Un hipnotizador
trabaja con la historia, es una suerte de exorcista de vivencias. En lo
personal, ¿cómo te llevás con el pasado?
Me parece que esta serie tiene un elemento existencial. Por
ejemplo, hay un capítulo titulado “El coleccionista de días”, sobre alguien que
compra y guarda los días de aquellos que los quieran olvidar. ¿Cuántos instantes
de la vida se me han borrado de la memoria porque el dolor o la experiencia han
sido insoportables en ese momento? Porque hay una parte tuya que te baja la
térmica, que apaga esa zona de tu mente. En mi caso, me interesa prender todas
las teclas: tratar de volver a incorporar en mí presente aquellas cosas que
tengo más difusas de mi pasado.
¿No hay días que
quisieras olvidar?
¡Al contrario, los quiero recuperar! Al margen de lo actoral,
tengo la necesidad de recuperar muchos días de mi propia vida. La serie juega
con eso, toca un lugar filosófico existencial, de hacerse preguntas. En
definitiva, la psiquis humana es un misterio.
En la preparación del
personaje consultaste con un especialista en hipnotismo. ¿Qué técnicas
aprendiste?
Sí, pero no me hipnotizó, sino que me mostró lo que debería
hacer. Me dio claves para sugestionar a alguien y, para eso, primero tenés que
darle a esa persona elementos reales para que confíe en vos. Por ejemplo, nosotros en este momento estamos
charlando, vos tenés un suéter negro, estás con un teléfono en la mano, tenés
lentes: cosas de la realidad objetiva. Pero, en el medio de eso, comenzás a
introducir elementos que tienen que ver con una realidad subjetiva, que se
empieza a mezclar con la otra de manera incremental. Y así terminás en el mundo
que el hipnotizador quiere que vos creas.
Hay que saber observar a las personas, sus pequeños
movimientos y hasta su respiración. Supuestamente, vos tenés que hablar cuando
el otro inspira: ahí es cuando te meten una idea. La voz y el peso de cada
palabra son muy importantes. El que hace hipnosis, mientras dice algo, lo está
graficando. Tiene mucho que ver con la programación neurolingüística. Es muy
interesante, porque hay empresas y comerciantes que usan eso para el convencimiento.
Los actores norteamericanos la emplean para establecer una relación con el
espectador y determinar qué están transmitiendo a cada momento con sus gestos y
palabras.
Decí la verdad: ya
usaste las técnicas con alguien, ¿no?
A mi hija a veces la duermo así.
Leer en Rolling Stone >>
domingo, 1 de marzo de 2015
Spock rocks! La discografía de Leonard Nimoy
Recordamos el pasado musical del actor de Viaje a las estrellas, que falleció el viernes a los 83 años.
Leonard
Nimoy Presents Mr. Spock's Music From Outer Space
(1967)
Una de
las formas históricas de usufructuar un producto televisivo exitoso es grabar
un disco, y así fue como Nimoy debutó en el vinilo (en Dot Records, sello de
leyendas como Pat Boone y Louis Armstrong) con una colección de instrumentales
y piezas narradas bajo su personaje vulcano. Incluye los clásicos temas de
presentación de Star Trek y Misión imposible (la otra serie que lo
tuvo como estrella). Pero las verdaderas gemas espaciales de este delirante
disco son los momentos en los que el vulcano se pone en crooner intergaláctico con sus covers
de “Lost in the Stars” y “Where is Love?”. Un Scott Walker a propulsión warp.
Two
Sides of Leonard Nimoy (1968)
Para su
segundo viaje, Spock nos lleva donde la autoparodia nunca había llegado. El
disco abre con el brillante swing-pop de “Highly Illogical”,
donde reflexiona sobre la falta de
lógica en los humanos, y “The Difference Between Us”, sobre el dilema entre la
naturaleza vulcana y terrícola. Para la otra cara, Nimoy muestra su lado más
folk y pop. Aunque solo un agujero negro puede explicar qué lo llevó a meterse
con El Hobbit en la indescriptible
“The Ballad of Bilbo Baggins” (¿serán las orejas puntiagudas en común?). No hay
banda heavy en este planeta que rescate a Tolkien de esto.
The Way I Feel
(1968)
La parte humana vence al frio y analítico alienígena y, para su
tercer LP, Nimoy deja a Spock para dedicarse a la interpretación romántica.
Incluye versiones de otro planeta de clásicos como “Both
Sides Now” (Joni Mitchell), “If I Had a Hammer” (Pete
Seeger) y “Sunny” (famosa en la voz de Cher).
The Touch of Leonard Nimoy (1969)
En el año Woodstock, la paz y el amor, el actor se entrega
a la naturaleza y a un repertorio sobre autoconciencia, optimismo y esperanza.
Se destaca su versión de “I Think it's Gonna Rain Today”, de Randy Newman. Gana
más confianza como autor y escribe tres temas, entre ellos “Maiden Wine” (que
llega a interpretar en un episodio de Star
Trek). Y el vulcano hace un pequeño cameo en “Contact”.
The
New World of Leonard Nimoy (1970)
Su
último álbum propiamente dicho, antes de una larga serie de compilados,
audiolibros y narraciones, continúa la senda ¿pastoral? de su trabajo anterior,
aunque con una impronta más country dada por “I Walk the Line”, de Johnny Cash,
“Ruby, Don't Take Your Love to Town”, que popularizó Kenny Rogers, y (ay, ay, ay, por el amor de
Surak) una terrible versión de “Proud Mary”, de John Fogerty.
Bonus tracks:
La frase “Pure energy” que se escucha en el hit de
Information Society “What’s On Your Mind” (número uno del chart Dance en 1988),
es un sampleo de su voz, extraído de un capítulo de Star Trek de 1967. Así es como Spock conoció la cima de un ranking: con
una ayudita de la tecnología terrestre.
Nuestro ídolo fue
protagonista del clip alternativo que tuvo el single “The Lazy Song”, de
Bruno Mars. Es genial verlo como un jovato vago y gruñón que asusta pibes, va
en bata al supermercado a comprar revistas porno y se fuma un faso en su casa.
Así lo queremos recordar también. Trekkers: presten atención que hay cameos directos
al corazón.
martes, 24 de febrero de 2015
La caja inteligente
Internet
y las nuevas tecnologías están cambiando el consumo de entretenimiento. ¿Cómo
serán las series y películas del futuro? ¿Dónde veremos noticieros o
escucharemos música? Un vistazo al mañana del esparcimiento digital.
El futuro del entretenimiento digital puede
resumirse en tres W. ¿World Wide Web? No exactamente. En los despachos de los
grandes estudios de cine y televisión, así como en las oficinas de pequeñas
productoras y en las cabezas de los creativos audiovisuales, se habla de la última
máxima para la creación de contenidos: «Whatever content they want, whenever they want it, wherever
they want it». Traducido: Lo que deseen, cuándo y dónde lo quieran.
No interesa si es un capítulo de Game of Thrones, el último
videojuego de Angry Birds, el trailer de The Hobbit, un partido de fútbol o el nuevo disco de U2. El
consumidor quiere disfrutar de todo lo que le gusta al instante, de manera
fácil, sin importar el dispositivo, el lugar, los horarios o de dónde y cómo le
llega ese contenido. Así, «la nube» de Internet aparece como la plataforma donde se montan
los nuevos proveedores de entretenimiento digital. ITunes es un paradigma en
este sentido: un servicio que ofrece música, series, películas y aplicaciones
para diversos equipos, desde la televisión (vía el equipo Apple TV) hasta desktops, laptops, tablets y smartphones.
Netflix es otro ejemplo de los cambios en el mercado y cómo las
compañías deben adaptarse los nuevos esquemas del negocio. La firma, que comenzó
siendo un sistema de alquiler de DVD por correo en 1997, evolucionó para
convertirse en un servicio de streaming on demand con más de 50
millones de suscriptores, que no solo provee series y películas, sino que hoy hace
sus propias producciones (como los celebrados shows House
of Cards, Orange is the New Black y Hemlock Grove, entre otros).
Pero, más allá de la transformación y aparición de empresas que darán
nuevas formas al negocio, ¿a qué tipo de entretenimiento podremos acceder en los
próximos años? ¿Cómo será y dónde lo podremos disfrutar? Algunos sostienen que
parte de esa respuesta ya está en nuestros bolsillos.
De acuerdo a un informe de la consultora
comScore, en 2014 uno de cada tres minutos que se pasa en los medios digitales
se da a través de un smartphone o tablet. Hoy, los dispositivos móviles
compiten con la TV como principal fuente de atención o la complementan como una
«segunda pantalla». Crece y crece la práctica de comentar en redes sociales lo
que se está viendo en «la caja boba», sea el superclásico o la entrega de los
Oscar. En concreto, el uso de Twitter tuvo influencia en el 11% de los
programas de TV del Reino Unido, que lograron un aumento de al menos un 2% en
su audiencia, según el último estudio del Broadcasters Audience Research Board
de este año. Mientras que Nielsen, en Estados Unidos, señaló que el social networking puede aumentar hasta
en un 29% el rating de un programa.
Pero el futuro abre nuevas posibilidades para
dar un uso más amplio, audaz y primordial de esas pantallas hoy secundarias. «Entramos
en una era donde todas las pantallas trabajaran casi en conjunto y será la
atención del usuario, a través de arcos argumentales y otras convenciones, lo
que determinará cuál es el dispositivo principal. Pronto, el tamaño no importará»,
se vaticina desde un análisis de Ernst & Young (E&Y) de 2013 sobre las
nuevas tendencias en medios y entretenimiento.
En sintonía, el informe imagina ficciones
donde los personajes aparecen en diversos equipos que dialogan e interactúan
entre sí, creando una surround picture.
O historias cuyo guión requiere la intervención del espectador, que puede tomar
decisiones desde su celular, al modo de aquellos libros de Elige tu propia aventura.
Ver TV ya es un acto social. Un estudio de
Empower MediaMarketing encontró que el 75% los norteamericanos miran el Super
Bowl acompañados de una o más personas, y un 26% lo hace en grupos de seis o
más amigos. Y cada vez se estila más reunirse ante el televisor, cual fogón
digital, para «participar» del Mundial de fútbol, el final de temporada de American Idol o la alfombra roja del
Golden Globe.
El contenido muta cada vez más hacia la idea de
«evento». Según Ernst & Young, «el éxito en el futuro residirá en cómo construir
suficiente experiencia social alrededor de un programa para que los
espectadores no quieran quedarse afuera. La tendencia evoluciona desde el viejo
concepto de la “tele que hay que ver” hacia la “tele que hay que vivir”».
Por otra parte, a medida que bajan sus costos,
las pantallas se multiplican en los hogares, y se podrían generar nuevos
contenidos que aprovechen esta ubicuidad. Imaginemos poder ver, por ejemplo, el
noticiero de las mañanas, de manera ininterrumpida y automática, a medida que
nos desplazamos por nuestro hogar: desde que nos levantamos en la habitación,
pasando por el living o mientras nos lavamos los dientes delante del espejo del
baño.
Incluso se podría pensar en contenidos que
cambian según el contexto del televidente: ofrecer recetas cuando se enciende
la cocina, o una programación nocturna específica a la hora de ir a la cama. En este sentido, los
celulares y nuevos relojes inteligentes pueden servir como sensores y controles
para establecer ubicaciones y hasta personalizar gustos y experiencias.
Smart es el adjetivo que define
los nuevos gadgets tecnológicos, pero no por
la cantidad de opciones que pueden ofrecer hoy, sino por cuán ágiles podrán ser
mañana para aprender y conocer nuestros hábitos. Basta de navegar
incompresibles e impersonales guías de programación en la TV. Ya existen tecnologías
que pueden detectar rutinas e intereses regulares y ofrecer opciones de
contenidos individualizados.
Podríamos tener dispositivos y servicios que «sienten» el contexto y
entregan una programación adaptada a los patrones de consumo. «Llevado al
extremo, el home entertainment podría estar
integrado con multiplicidad de equipos —imaginan desde E&Y—. ¿Se detecta un
ritmo cardíaco y de respiración acelerado? Quizás el usuario esté haciendo
ejercicio, y los smart devices puedan ofrecer
música y programas acorde a esa situación. ¿Niveles bajo de dopamina? Quizás
sea momento de unas comedias para levantar el ánimo».
Ubicuo, omnipresente, social, interactivo, contextual y personalizado. Así
será el entretenimiento del futuro, que ya está aquí, dónde y cómo lo desees.
Publicado en revista S/O - Simonetta Orsini, 2014.
Publicado en revista S/O - Simonetta Orsini, 2014.
lunes, 26 de enero de 2015
Cinco nuevas series que prometen
Una selección de flamantes ficciones para pasar el verano.
Agent Carter
El universo de Marvel se
sigue expandiendo de la pantalla grande a la TV. Luego de Agents of S.H.I.E.L.D., llega la serie de Peggy Carter (Hayley
Atwell), la oficial británica que fue el gran amor del Capitán América. Como una
miembro infravalorada de la Strategic Scientific Reserve, Carter ahora debe
hacer malabarismos entre las tareas administrativas a la que la relegaron y sus
misiones secretas para ayudar a Howard Stark (el padre de Tony, futuro Iron-Man,
acusado de ser un traidor de Estados Unidos), en las que contará con la ayuda
de su torpe y gracioso mayordomo, Edwin Jarvis (¿les suena ese apellido?). Bienvenida
esta nueva heroína que, a pura feminidad y acción, patea los culos machistas de
la posguerra. Estrena el 10 de febrero a las 23, por Canal Sony.
The Man in the High Castle
Recién empieza, apenas tenemos
un prometedor episodio, pero es imposible no entusiasmarse con esta adaptación
de Amazon Studios de la famosa novela homónima de Philip K. Dick, que plantea
la ucronía de un mundo donde los aliados perdieron la Segunda Guerra Mundial.
Ambientada en 1962, las costas de Estados Unidos quedaron repartidas entre
Alemania y Japón, con una zona media neutral y autónoma. Estas potencias
conviven en una tensa guerra fría, entre sospechas e intereses, y la vigilancia,
la represión y el conservadurismo reinan en los territorios ocupados. Pero hay
una resistencia, que tiene como nexo una serie de extraños filmes que muestran
una posible verdad oculta. Con Ridley Scott como productor ejecutivo, veremos
si la serie puede capturar la complejidad y el espíritu del libro (el piloto se
toma varias licencias) de reflexionar sobre realidades, ficciones y presentes desde
el planteo de un pasado alternativo.
Mozart in the Jungle
¿Quién dijo que la música
clásica es un ámbito de viejos burgueses, aburridos y estirados? Basada en las
memorias de la oboísta Blair Tindall, la serie nos lleva al backstage de la Filarmónica de Nueva
York de la mano de Gael García Bernal, que encarna a “Rodrigo”, un geniecito
musical, extravagante y caprichoso, con espíritu de rockstar y ¡amante del mate! que llega a la conducción de la orquesta
con la intención de modernizarla. Sexo, drogas, enredos y nada de acartonados smokings
en otra nueva producción de Amazon Studios, que está comenzando a entregar series
(y pronto también películas) muy originales (como la reciente ganadora del Globo
de Oro y recomendadísima Transparent).
12 Monkeys
Adaptación de la cadena SyFy de
la película de Terry Gilliam (que, recordemos, estaba basada en el corto
francés “La Jetée”), sobre un presidiario que es enviado al pasado para tratar
de impedir la propagación de un virus que exterminará a casi toda la raza
humana en el futuro. Carece de la acidez y negrura tecnoburocrática del film,
pero entusiasma desde una estética postapocalíptica, que recuerda a The Walking Dead o The Last of Us, y una trama con nuevos vericuetos e intrigas sobre
qué es realmente el “Ejército de los 12 Monos”. Aaron Stanford (Nikita, X-Men: la batalla final) se calza el papel que tuvo Bruce Willis; Amanda
Schull (Suits, Pretty Little Liars) le da un nuevo rol y perfil a la doctora que
protagonizó Madeleine Stowe y el rol del chiflado que interpretaba Brad Pitt guarda
una sorpresa. Los primeros episodios ya ofrecen la suficiente cantidad de
sangre y paradojas temporales como para contagiarnos.
Better Call Saul
¿Acaso la serie más esperada
del año? Los fanáticos de Breaking Bad
sin dudas están ansiosos por ver este spin-off
centrado en Saul Goodman (Bob Odenkirk), el inescrupuloso abogado que
administraba el dinero de “Heisenberg”. No se entusiasmen tanto los que esperan
un regreso de Walter White (Bryan Cranston) o Jesse Pinkman (Aaron Paul),
porque el show se sitúa varios años antes de que este miserable aunque
encantador carancho conociese a los maestros de la metanfetamina. Paciencia: en
Estados Unidos (o en Internet, ejem, ejem) solo hay que esperar hasta el 8 de
febrero, por AMC.
Bonus:
The Last Man on Earth
Quienes hayan seguido Saturday Night Live estarán
acostumbrados a los desquiciados y desopilantes personajes de Will Forte. Pero
el actor también tiene una gran veta dramática (basta con ver el excelente film
Nebraska) y como guionista. Los tres perfiles
pueden explotar en lo que promete ser una de las más interesantes tragicomedias
de este año, que lo tendrá como un padre de familia y aburrido empleado
bancario que, en 2022, se convierte en el ¿último? habitante del planeta. ¿Podrá
ser la esperanza final de la humanidad un reto para el ex MacGruber? Arranca en
Estados Unidos por FOX el primero de marzo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)






















