viernes, 26 de septiembre de 2014

Abbey Road cumple 45 años: la historia de sus 17 canciones

Un 26 de septiembre como hoy, pero de 1969, se editaba el último disco grabado en conjunto por los Beatles. Curiosidades, secretos, anécdotas y origen de cada uno de sus temas. 



Come Together
En 1969, Timothy Leary,  escritor y psicólogo que promovía el uso terapéutico del LSD, anunció su candidatura a gobernador de California. Le pidió a John Lennon que compusiera una canción para su campaña, que tenía el eslogan “Come together, join the party” (un juego con el doble significado de party en inglés: “partido” y “fiesta”). La carrera política de Leary se truncó poco después tras un escándalo judicial por posesión de marihuana, y el músico destinó la idea base para los Beatles. 
El tema estuvo envuelto en una controversia por su parecido con “You Can’t Catch Me”, de Chuck Berry. Se dice que, en plena sesión en Abbey Road, fue Paul McCartney el que detectó la similitud y propuso varios cambios, como ralentizar el ritmo. Así todo, Lennon enfrentó una demanda de Morris Leavy, dueño de los derechos del tema de Berry, que se resolvió fuera de los tribunales en 1973.
Como curiosidad: escuchen con atención y, a los dos minutos y medio, traten de adivinar quién grita “Look out!” en el fondo.

Something
El primer single y único número uno de Harrison en su carrera en los Beatles surgió, en realidad, durante las sesiones del “Álbum blanco”. Estaba trabajando en la canción “Piggies” cuando, entre tomas, tocó en el piano una primera versión de “Something” que entusiasmó a Chris Thomas, uno de los productores del disco. Pero el guitarrista no estaba convencido y hasta pensó en cederla a Jackie Lomax (con quien estaba colaborando entonces) o a Ray Charles (quien terminó incluyendo una versión en su álbum Volcanic Action of My Soul, de 1971).
Por suerte para los fans, acabó siendo uno de los clásicos de los fab four. La primera línea de la letra está inspirada en “Something In The Way She Moves”, de James Taylor. Pattie Boyd, esposa de Harrison por aquel tiempo, todavía asegura que la canción está dedicada a ella, si bien el músico lo negó en varias oportunidades.
Hoy es uno de los temas con más covers de la historia, con famosas versiones de Elvis Presley, Shirley Bassey y Frank Sinatra quien, en varias oportunidades, en vivo la presentaba erróneamente como una de sus “canciones favoritas de Lennon / McCartney”.

Maxwell’s Silver Hammer
 Una creación que proviene de las sesiones del “Álbum blanco”, en este caso de la cabeza de McCartney, inspirado en las excéntricas obras de Alfred Jarry, su patafísica y una oscura letra sobre un loco que asesina a martillazos.
Grabarla fue un arduo trabajo, con 21 tomas solo para la parte rítmica, que incluyó hasta golpear ¡un yunque! y más de 15 mezclas. Lennon odiaba la canción y se mantuvo al margen del trabajo cruzado de brazos en el estudio. “Otra cosa de Paul para abuelitas”, dijo el músico, según reveló años más tarde Geoff Emerick, ingeniero de sonido de Abbey Road.

Oh! Darling
Una primera versión de este tema de McCartney se hizo en las sesiones de Get Back (más tarde, Let it Be) en enero de 1969. Lennon se enteró en plena grabación de que pronto se dictaría el divorcio entre Yoko Ono y Anthony Cox, y lo anunció hacia el final de la canción con un “I’m free at last” (versión que puede escucharse en Anthology 3).
El registro formal se hizo en abril. Paul fue durante una semana bien temprano al estudio para poder cantarla con un tono ronco y gastado, algo que le costó varios días y sesiones. Finalmente, la pista vocal se logró uniendo fragmentos de los distintos días. En la famosa entrevista que Lennon dio a Playboy en 1980, afirmó que Paul no la cantó bien y que él podría haberlo hecho mejor. “Él la escribió entonces, qué carajo, él tenía que cantarla. Pero si hubiera sido menos tonto, me habría dejado a mí”, afirmó.

Octopus’s Garden
Harto de las tensiones y la mala onda que se respiraba durante la grabación del “Álbum blanco”, Ringo Starr se tomó unas vacaciones en Cerdeña a bordo del yate de su amigo y actor Peter Sellers. Cuenta la leyenda que el baterista pidió para comer el tradicional fish and chips británico, pero en su lugar le sirvieron pulpo. Ante la mirada extrañada del músico, el capitán le habló sobre estas criaturas y su particular costumbre de recolectar conchas marinas y piedras en sus guaridas como si construyeran “un jardín”, lo que detonó la idea de la canción.
Se grabó en enero de 1969 y fue la segunda composición de Ringo. Algunos consideran que la letra alude a las dificultades en la banda, en especial la línea “Seríamos tan felices vos y yo, sin nadie ahí que nos diga qué hacer”, como una referencia a la relación de Harrison y él con el resto de la banda. 


I Want You (She’s So Heavy)
Una manifestación de calentura de ocho minutos de John a Yoko. De eso se trata este denso blues que vio su primera forma en un ensayo del 29 de enero para lo que vendría 24 horas después: el famoso concierto en la terraza del sello Apple.
La grabación comenzó casi un mes después, con las primeras tomas en los estudios Trident, y luego varios overdubs de guitarras en Abbey Road, a mediados de abril, con la intención de que el tema gane más y más pesadez. Pero la tormentosa coda de la canción llegaría recién en las sesiones de agosto, cuando John le robó el teclado Moog a George para generar ese ruido blanco que se devora la canción. El ingeniero Emerick contó que Lennon estaba como poseído por el efecto sonoro y lo pedía más y más fuerte en la mezcla, hasta que, de golpe, gritó “cortá acá”, y así es como la canción obtuvo su abrupto cierre.

Here Comes the Sun
Entre arrestos, operaciones de amígdalas, peleas con sus compañeros y las nuevas responsabilidades administrativas que implicaban la fama y el sello Apple, Harrison dijo “basta” y buscó refugio y tranquilidad en la casa de Eric Clapton. Por la mañana, en el jardín, con una guitarra acústica en mano y el horizonte a la vista, el sol lo iluminó.
Su grabación comenzó el 7 de julio, solo con Paul y Ringo, que ese día cumplía años, y sin John, que todavía se recuperaba de su famoso accidente automovilístico. Los días siguientes sirvieron para agregar voces y guitarras, pero el 15 de agosto fue la sesión maratónica de más de nueve horas, en la que se incluyeron las partes orquestales.
“Here Comes the Sun” casi viaja al espacio en 1977. Carl Sagan propuso incluirla en el disco dorado con sonidos de la Tierra que transporta la sonda Voyager, pero el sello EMI se opuso.

Because
Según Lennon, la canción surgió tras pedirle a Yoko que tocara en el piano la famosa sonata “Claro de luna”, pero con los acordes a la inversa. En realidad, “Because” suena mucho más parecida a una sección de “Amsterdam”, incluida en el Wedding Album de la pareja, que a la obra de Beethoven. Pero ¿acaso vamos a contradecirlo?
En la grabación, George Martin sugirió doblar los arpegios de la guitarra de John con un clavecín eléctrico que él mismo interpretó. Paul, desde la consola, les hizo repetir la interpretación más de 20 veces, aun cuando ya habían obtenido una buena toma, lo cual enfureció a Lennon. Luego, Martin les hizo ensayar junto a Harrison las hermosas armonías vocales que distinguen la canción.

You Never Give Me Your Money
El tema que da inicio al medley de Abbey Road nace como una mezcla de varias porciones de canciones inacabadas de la banda. McCartney estaba influenciado por el sonido de “Excerpt From A Teenage Opera”, de Keith West, pero la escribió como un misil contra Allen Klein, el controvertido nuevo manager del grupo tras la muerte de Brian Epstein.
En su primera versión, la transición de la canción con “Sun King” era una nota de órgano. Hasta que Paul decidió utilizar una cinta con loops de efectos de sonido. Las campanas tubulares que se escuchan ya se habían utilizado en “Penny Lane”. Hoy, están en el estudio que McCartney tiene en su casa.

Sun King
Alguna vez, Lennon la describió como “una basura que tenía por ahí”.  Contó que la banda solía bromear pronunciando palabras de sonoridad “latina” (McCartney recordaba algo de español del colegio) y así fue que la letra terminó con ese “Quando para mucho mi amore de felice corazón” y todo ese cocoliche italohispanoportugués. En lo musical, Harrison señaló que el instrumental “Albatross”, de Fleetwood Mac, sirvió como punto de partida para la canción.


Mean Mr. Mustard
Lennon la escribió durante su estadía en la India y, originalmente, se iba a incluir en el “Álbum blanco”. Pero fue descartada y, luego, se adaptó para formar parte del medley de Abbey Road. Se redujo de tres minutos a poco más de uno y se cambió el nombre original de la hermana de Mr. Mustard, Shirley, por Pam, para que tuviera una continuidad con la siguiente canción del disco. La letra surgió a partir de un artículo que el músico leyó sobre un hombre tan tacaño que se guardaba el dinero no precisamente en su nariz (tal como canta).

Polythene Pam
Evoca una aventura que Lennon tuvo durante una gira, cuando el poeta Royston Ellis le presentó en su casa una chica que solo vestía de polietileno. El plástico ya había estado presente en el anecdotario Beatle, cuando en los años del Cavern Club conocieron a Pat Hodgett, una fan que solía comer este material y a la que apodaron “Polythene Pat”.
La grabación requirió de unas 40 tomas, en especial por el enojo de Lennon ante la forma de tocar la batería de Ringo. Geoff Emerick recordó en su libro Here, There and Everywhere: My Life Recording the Music of the Beatles que el guitarrista le dijo a Ringo, luego de horas de practicar el ritmo buscado, “no voy a volver a tocar esta maldita canción. Si querés hacer la batería otra vez, andá y grabala”.

She Came In Through the Bathroom Window
Existen dos versiones sobre la génesis de esta canción que tiene una groupie como protagonista incuestionable. La primera es que Paul se inspiró en una “Apple Scruff” (como se les decía a las fans extremas de la banda) llamada Diane Ashley que, junto con otras chicas, irrumpieron en su casa por la ventana entreabierta del baño.
Sin embargo, en un documental de 2006, el tecladista de los Moody Blues, Mike Pinder, reveló que ese incidente le ocurrió en realidad al cantante de su banda, Ray Thomas, en 1968 y que ellos le contaron la anécdota a Paul, quien de inmediato comenzó a rasgar su guitarra cantando “She Came In Through the Bathroom Window…”.

Golden Slumbers
Está basada en una pieza del dramaturgo Thomas Dekker. McCartney encontró un libro con la partitura que su hermanastra Ruth dejó sobre el piano en la casa de su padre. Como Paul no sabía leer música, inventó una melodía sobre los versos originales, de los que finalmente conservó los primeros cuatro, con algunas ligeras modificaciones.

Carry That Weight
El nexo entre “Golden Slumbers” y “The End” con un rulo melódico hacia “You Never Give Your Money”, aunque con otra lírica. La frase “Boy, you're going to carry that weight / Carry that weight a long time” refiere al pesado momento en la vida personal de McCartney y el grupo por entonces. Incluso algunos fanáticos creen escuchar “Paul” en lugar de “Boy” en el último estribillo.

The End
Se iba a llamar “Ending” y suena a una despedida en la que cada integrante se luce. Paul, John y George comparten un solo a tres guitarras y Ringo tiene el suyo de batería (a McCartney y George Martin les costó mucho convencerlo de que lo hiciera, tal como lo revelan en Anthology).
La frase “Y al final, el amor que recibes es igual al amor que das” serían las últimas palabras registradas por los cuatro Beatles. “Es una cita muy cósmica y filosófica, lo que demuestra que, cuando quiere, Paul puede pensar”, afirmó con ironía Lennon, años más tarde, sobre el que sería casi un epitafio para la banda más grande de todos los tiempos.

Her Majesty
Tiene el triste privilegio de ser la última canción del último disco grabado por el grupo, aunque por accidente. Esta composición de apenas 23 segundos originalmente continuaba a “Mean Mr. Mustard”. Pero en una primera escucha del medley, McCartney le dijo al ingeniero John Kurlander que la quitara.
El técnico lo hizo de forma tal que cortó el último acorde de “Mean Mr. Mustard” y, en lugar de desechar la grabación, la pegó al final dejando unos segundos de cinta roja para identificar dónde terminaba el popurrí. Días más tarde, un colega grabó el medley en un acetato a pedido de la banda sin reparar en esa marca de Kurlander. Cuando Paul escuchó el disco, se sorprendió con la súbita aparición del tema luego de “The End” y decidió dejarlo así, como un “track oculto”. Incluso en las primeras ediciones en vinilo de Abbey Road la carátula no mencionaba la canción.



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