miércoles, 24 de septiembre de 2014

Spotify en Argentina: todo lo que (no) puede decirse



El servicio de streaming musical cumple su primer aniversario en el país y Gustavo Diament, gerente general para América Latina, charló con Rolling Stone. Música, royalties, devaluación y todos los números que no se dan.



Hace exactamente 365 días, Spotify se presentaba de manera oficial en la Argentina. Las expectativas eran muchas: el popular servicio de origen sueco, paradigma de un negocio musical que parece orientarse hacia el streaming (más que el download) como forma de consumo, nos elegía como primer lugar de Sudamérica (y segundo de América Latina) para su desembarco regional. Ya no serían necesarios más trucos técnicos de burlar el IP para usar la plataforma y ahora, gratis (soportando publicidad a cada hora) o con abonos de 18 y 36 pesos, se podía acceder a más de 20 millones de canciones desde computadoras, celulares y tabletas.
¿Qué pasó un año después? Según la compañía, en ese tiempo los argentinos accedimos a unos seis millones de temas que generaron 711 millones de reproducciones. El artista nacional más escuchado fue Abel Pintos, seguido por Tan Biónica, Martina Stoessel, Axel y Gustavo Cerati. Y el género musical que lideró el ranking es el latino, con más de 133 millones de streams, delante del pop, el “indie rock”, el rock y la “música alternativa” (?).
“El balance del año en Argentina es muy positivo, tené en cuenta que esos 711 millones de reproducciones equivalen a más de 48 millones de horas de música continua o 5.000 años de canciones”, se entusiasma Gustavo Diament, gerente general para Latinoamérica de Spotify. “Para que tengas una idea: en México, en nuestro primer aniversario, tuvimos 14.500 años de streams de música. Argentina tiene un tercio con, también, un tercio de la población, así que es un éxito muy grande el que tenemos acá”.
Diament es un brasilero distendido y simpático que dirige las operaciones regionales desde las oficinas de la empresa en San Pablo, y le encantan los números grandes. Cuanto más larga la cifra, mejor, porque sabe que Spotify es, tal como dirá, “un negocio de escala”. La verdadera diferencia y las reales ganancias se dan en los miles y millones de clientes y escuchas. Y así recalcará cómo la empresa pasó de 24 millones de usuarios en el mundo en 2013 a 40 millones hoy; o cómo pagaron hasta ahora mil millones de dólares en royalties a la industria; o cuántos “miles de años de canciones” se oyeron al momento.
Pero si se trata de obtener cifras y datos concretos del negocio y por país, ahí es cuando esos ceros y ceros que exhibe la compañía actúan como un verdadero “volumen”: cuanto más alto, menos detalles parecen tenerse.

En este primer período, ¿qué cantidad de usuarios lograron en la Argentina?
Eso no lo puedo revelar. En 2014, venimos creciendo un 5% promedio semanal. No solemos hablar de usuarios a nivel local, pero en números globales tenemos más de 40 millones, de los cuales más de 10 millones son pagos. Una tasa del 25%.

¿Y en nuestro país esa relación cómo es?
No puedo decirlo, pero va en línea con el número global. Quizás en Latinoamérica sea un poquito por debajo.

¿Cuántos de los usuarios en la Argentina son móviles?
Más o menos, entre el 60 y el 70% de los accesos son móviles. Cuando llegamos al país, el uso free solo estaba disponible para computadoras desktop. Pero, en diciembre, lanzamos la aplicación para acceder gratis desde celulares inteligentes y eso nos dio una ventaja bastante importante.

Hablando de ventajas: ¿cómo están posicionados con respecto a los otros servicios parecidos que hay en el país, como Personal Música, Deezer y demás?
Estamos confiados en que Spotify sigue ofreciendo la mejor experiencia en streaming y eso tiene tres patas: personas, en lo que refiere a toda la integración con redes sociales; personalización, en cuanto al funcionamiento de nuestro algoritmo de recomendación de música; y contenido.
Para nosotros, cuanta más competencia legal tengamos, mejor porque se desarrolla más el mercado. El futuro de la música y del contenido de los medios es el streaming.

Los artistas nacionales más escuchados en nuestro país fueron Abel Pintos y Tan Biónica. ¿De cuántos streams en concreto hablamos?
No tenemos revelados los números por artista, pero el primer género que se escucha aquí es la música latina. De hecho, el artista extranjero más escuchado es Romeo Santos, que canta en español.

Una de las cuestiones de las que siempre se habla alrededor de Spotify es el pago que reciben los artistas. ¿Cuánto es, al menos en promedio, lo que pueden haber generado las reproducciones de los artistas más escuchados?
Es muy difícil decirlo exactamente. Lo que hacemos es un cálculo.  Un 70% va para el sello y ahí interviene el royalties rate que tenga cada artista acordado.
Lo que podemos garantizar es que, por miles de streams, hoy Spotify es el servicio en su tipo que más paga. Pero es muy difícil saberlo de cada artista, porque cada uno tiene una relación diferente con su discográfica.

Es verdad, pero sí se puede determinar el volumen de dinero que genera un músico en función de la cantidad de reproducciones, porque ustedes tienen definido un pago promedio mínimo por stream
Por eso es interesante hablar de miles de streams, porque ahí sí tenemos números más importantes…

OK: Vayamos al caso de Gustavo Cerati. Ustedes informaron que, un día después de su muerte, hubo 2,2 millones de reproducciones de sus canciones…
Así es…

Quiere decir que, tomando el pago mínimo por reproducción que ustedes hacen, que es de US$0,006, la música de Cerati generó, el 5 de septiembre, al menos, US$13.200.
Sí, pero eso no significa que él haya recibido esa plata, porque un 70% va al sello y un 30% a Spotify. Además, es un promedio global y las negociaciones que tenemos son locales. Pero, como patrón, es una buena base.

¿Cómo fue que se determinó ese reparto 70-30?
Es una negociación de la que no tengo todos los detalles ni solemos compartir. Te puedo decir que fueron dos años y medio de conversaciones, desde el 2006 hasta nuestro lanzamiento en 2008, con las discográficas en Suecia y los países nórdicos, donde empezamos, y todo vino de ahí. Pero los detalles de cómo y por qué llegamos a eso no los puedo dar, porque hace a nuestra competitividad. Sí te puedo decir que más del 70% de nuestras ganancias se van a los dueños de los derechos y eso es una ventaja para la industria.

¿Qué pasa con los artistas independientes? ¿Tienen determinado cuántos músicos sin contrato con un sello han subido su música a Spotify en Argentina y en el mundo?
Tenemos acuerdos con unas 300.000 discográficas y distribuidores de contenidos y, de esa masa, la música indie es muy grande. Está entre los cinco estilos más escuchados en el país. El indie es muy importante para nosotros, si bien no puedo darte cifras concretas. Pero te garantizo que gran parte de lo que tenemos es independiente y representamos una increíble manera de distribución, promoción y monetización de este contenido que antes no existía. Lorde es un gran ejemplo.

Lorde está distribuida por Universal…
Pero ella empezó en Spotify y el acuerdo con la major llega después. Y pasó, de hecho, porque Sean Parker la puso en su playlist, que es una referencia en cuanto a buena música indie.

¿Y no tienen un desglose, al menos internacional, de cuántos artistas estrictamente independientes forman parte de Spotify?
No, no lo tenemos.

Una de las cosas que los artistas independientes le critican a Spotify es que esa relación 70-30 puede estar bien para alguien que tiene un sello, un nombre, un apoyo de marketing y puede lograr millones de reproducciones, pero que no es redituable para un músico menor. ¿Por qué este esquema para todos? ¿No elaboraron o pensaron en una tasa diferencial?
De todas las plataformas de radio, video, streaming y download, nosotros somos la que más paga por miles de reproducciones, y eso vale para los artistas conocidos y lo que hoy no lo son.
Por otra parte, hay que hacer la comparación con formas que no son legales de escuchar música. El 95% de toda experiencia musical hoy es ilegal, según datos de la industria internacional. La comparación debe hacerse en términos de que estamos monetizando un mercado que antes no lo era.
Además, Spotify te permite una interacción con tus fans que es muy nueva y, si usás la creatividad, podés empezar a tener ganancias y ser un artista conocido. Hay muchos ejemplos de músicos que están usando Spotify para promocionarse. Hoy hay un universo más complejo para generar ganancias, y hay artistas que lo pueden aprovechar y generar otras fuentes que no solamente dependen del hecho de escuchar música.

En ese sentido, muchas bandas dicen que Spotify más bien es una herramienta de promoción y no estrictamente una fuente importante de ingresos…
Creo que Spotify puede ser una parte importante de sus ganancias, pero hay que hacer un uso creativo de la plataforma para generar atracción, y hay que tener en cuenta que tiene valor a largo plazo. No es algo de seis meses o un año. Este es un negocio de escala. El año pasado estábamos en unos 24 millones de usuarios en el mundo, y hoy tenemos más de 40. Con la escala adecuada, todos van a mirar a Spotify como una fuente de ganancias más importante de largo plazo.

¿Qué van a hacer con respecto a la medida de la Administración Gubernamental de Ingresos Públicos de la Ciudad (AGIP) de retener el 3% sobre cada transacción en concepto de ingresos brutos?
La decisión es que vamos a absorberlo nosotros, no vamos a trasladarlo al precio, que desde el año pasado sigue siendo el mismo, más allá de cualquier devaluación e inflación.

¿Y qué les dicen desde Suecia cuando ven que su facturación en el país baja en dólares?
Nada (se ríe). La Argentina es un país muy importante para nosotros y entienden que tenemos que seguir creciendo. Hoy, la estrategia es seguir como lo estamos haciendo y no hay una presión interna.


¿Prevén ajustar el precio si la devaluación continúa?
Tenemos un plan de negocios con un punto de inflexión que no puedo decir, y es posible que eso pase. Pero, por ahora, estamos conformes con la política de precios que tenemos hoy.

Argentina es el tercer país en términos de usuarios en Latinoamérica, pero ¿en cuánto a facturación?
Eso no te lo puedo decir.

Parece que no pueden decir muchas cosas…
Es que, si te digo eso, mañana no estoy acá (se ríe). Desaparezco en el norte de Suecia.

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