viernes, 7 de octubre de 2011
Cine: críticas de "Gigantes de acero" y "El rey león 3D"
Comentarios de los estrenos cinematográficos de la semana en "Bebe va de 10", FM ESPN 107.9.
Crine: críticas de "El árbol de la vida", "Conan: el bárbaro" y "Vaquero"
Comentarios de los estrenos cinematográficos de la semana en "Negro Positivo", FM ESPN 107.9.
TV: cinco nuevas series imperdibles
El recambio de temporada en Estados Unidos trae muchos programas interesantes para seguir.
El calendario marca 2149 y la Tierra está en su último suspiro: superpoblada, agotada de recursos naturales y con tanta polución que las nuevas generaciones jamás vieron la Luna al mirar al cielo. Pero la ciencia descubre un portal que permite a la humanidad viajar 85 millones de años atrás y tener una segunda oportunidad. Esta es la historia de los primeros colonos de este nuevo viejo mundo dominado por los dinosaurios en su tarea de reescribir la prehistoria y evitar los mismos errores del pasado futuro. Estrenada el último lunes en Argentina por Fox, la serie producida por Steven Spielberg promete un greatest hits de casi todo el sci-fi cinematográfico conocido: desde la estética cyberpunk de Blade Runner hasta la conciencia tecnoecológica de Avatar (incluso participa Stephen Lang, también en un rol de milico duro), pasando por la aventura de Jurassic Park y “homenajes” a Soylent Green (1973) y La fortaleza (1992).
Death Valley: División Zombi
¿Qué pasa si un día zombis, vampiros y lobizones invaden California y ponen patas para arriba la actividad policial? La respuesta es fácil en Estados Unidos; ¡hagamos un reality! La nueva serie de MTV nos muestra, en clave documental y con un ultraviolento humor negro, las rutinas de un grupo de agentes en una ciudad donde la ley y el orden se vieron trastocados por la súbita aparición de los monstruos favoritos del terror: desde requisar hogares para controlar si los hombres lobo están debidamente encerrados en sus casas las noches de luna llena, hasta evitar la organización de peleas clandestinas de muertos vivos. En pocas palabras: imaginen a George Romero dirigiendo COPS.
Pan Am: MAD woMEN
Con aires de superproducción (el piloto costó un estimado de 10 millones de dólares), la serie propone un retrato de los conflictos sociales, políticos y económicos ocurridos en la década del 60 apelando a la estética de Mad Men (aunque con más ritmo y menos nicotina) y a una óptica femenina con más altura que la de Desperate Housewives. Pan Am nos sube a bordo de la aerolínea que circunvaló la historia para acompañar a un grupo de pilotos y azafatas (encabezados por Christina Ricci) en un viaje que hace escalas tanto en el glamour parisino como en la crisis cubana y la guerra fría.
Crimen, amor, espionaje, intriga internacional y girl power desde la vida de las mujeres que le volaron la cabeza a una generación.
Person of Interest: Caras conocidas
Tras el fracaso de Undercovers, J.J. Abrams, creador de Lost y Fringe, vuelve como productor de lo que mejor sabe: complots, paranoia y mucha acción a cargo de dos rostros amigos de las conspiraciones. Michael Emerson (el ex “lostie” Benjamín Linus) es un misterioso millonario que ideó un sistema de vigilancia capaz de identificar personas involucradas en futuros crímenes, pero incapaz de determinar si son víctimas, perpetradores o testigos: solo se tiene un número de seguro social. Con la intención de prevenir las muertes que son “irrelevantes” para el Gobierno contrata a Jim Caviezel (Six en la excelente nueva versión de The Prisoner), un vagabundo ex agente de la CIA que será su brazo ejecutor para corregir el destino. Los dos primeros capítulos no deslumbran, pero (como todo lo de Abrams) enganchan. Se estrena en nuestro país el 18 de octubre por Warner Channel.
The Fades: Veo gente muerta
Directo de la BBC llega esta ficción sobrenatural sobre un adolescente que sufre apocalípticos sueños de un mundo convertido en cenizas y que, por accidente, se vincula con un misterioso grupo de personas que luchan contra espíritus que no lograron “ascender” al “cielo” y se quedaron atrapados (y muy enojados) en la Tierra. Otra propuesta del gran guionista Jack Throne (Skins, This Is England `86, Shameless), oscura, retorcida, con ese particular humor inglés y, como todo lo que sale de las islas, muy breve: apenas seis capítulos.
lunes, 3 de octubre de 2011
Tears For Fears en Buenos Aires: una lágrima
El dúo que alguna vez pudo dominar el mundo sobrevive entregado a la nostalgia.

Foto de Tomás Correa Arce
"Esta puede ser nuestra última oportunidad. ¿Cuándo haremos que funcione?". Promediando la noche, a eso de las 22:15, las estrofas de "Advice For the Young At Heart" suenan a pregunta retórica para Tears For Fears, pareja que "funciona" hoy como esos matrimonios que se mantienen por costumbre, asentados en el confort que ofrece una historia en común lo suficientemente agradable y conocida como para seguir. Salen, se divierten, lucen activos, pero visitan los mismos restaurantes, piden el mismo plato y hablan siempre de lo mismo, recordando esas anécdotas una y otra vez. Solo tienen pasado por delante. En el caso de Roland Orzabal y Curt Smith, esto se traduce en girar por el mundo y pasarla bien de la mano de las memorias y un "nuevo" disco que los muestra contentos y juntos tras una década de separación, pero que en realidad es una obra de hace ya siete años, ignorada por la mayoría, que propone un "regreso" que, desde su título, sentencia un final y que, lejos de sonar a renovación, parece una banda Beatle rindiendo tributo a Sgt. Pepper's. El dúo que en los 80 pudo dominar el mundo está rendido, entregado a la nostalgia y no parece tener conflictos con su triste plan para el futuro: "nuestro objetivo es sobrevivir y morir en paz", le confesó hace unos días a la prensa, antes de su recital en México.
Pero no nos adelantemos, volvamos a las 21:08 de Buenos Aires, cuando los ingleses salieron al escenario con "Everybody Wants to Rule the World" y, al menos, la ambición de dar un buen concierto ante un público que esperó más de 20 años por verlos reunidos de nuevo tras aquella presentación en Vélez coartada por la lluvia (y opacada por un "soporte" de la talla de Soda Stereo). Y este show fue, más que bueno, pulcro, distendido pero flemático, sobrio en la puesta, correctísimo en la ejecución (aunque con un sonido algo saturado por el clásico "efecto cajón" del Luna Park) y con poca emotividad desde el escenario. Recién en el cuarto tema, "Change", apareció cierto entusiasmo cuando Orzabal alimentó el mito de sus raíces criollas y se alegró, en un muy gracioso "español", de estar "en la patrrría [sic] de sus abuelos y primos".
El set alternó himnos como "Sowing the Seeds of Love", "Mad World" y "Pale Shelter" con canciones no tan conocidas, como "Secret World", "Call Me Mellow" y "Closest Thing To Heaven" (de Everybody Loves a Happy Ending, esa "vuelta" que vienen presentando desde 2005), todas de impecable actuación, pero desapasionadas, sin calentura, con una apatía general que hizo que grandes momentos interpretativos, como el genial cover en clave soul de "Billie Jean" y el jam country-jazz de "Badman's Song", lucieran como elementos algo descolocados en el conjunto de la presentación. La temperatura subió recién hacia el final, con "Break It Down Again" (lo único del período "solista" de Orzabal), "Head Over Heels" y lo mejor de la noche: "Woman in Chains", donde Michael Wainwright (solista que es opening y corista de la banda) hizo olvidar a Oleta Adams y se robó los aplausos, y el cierre de estadio a los gritos con "Shout".
"Gracias, buenas noches", dijeron. Tears For Fears dejó el escenario y se fue al hotel a empacar este kit de supervivencia hacia un nuevo destino. El público oldie, siempre despreocupado por el mañana, volvió a casa feliz de escuchar sus clásicos favoritos. Y así "funciona": todos terminan descansando en paz.
jueves, 22 de septiembre de 2011
Lo mejor y lo peor: actores músicos
Un recorrido por lo bueno y lo malo de las estrellas que saltaron de la pantalla al escenario del rock y pop.
Lo mejor
Zooey Deschanel
Aaaah, Zooey, Zooey [léase entre suspiritos de amor]: ¿qué te podemos decir? Sos nuestra “Manic Pixie Dream Girl” favorita del cine (a pesar de que nos hayas roto en corazón en 500 días con ella), de la TV (su serie New Girl, estrenada hace poquito, promete) y de la música, como parte del sencillamente encantador dúo She & Him. Nada más: escuchala y trata de no enamorarte, si podés.
Milla Jovovich
Antes convertirse en Alice y salir a reventar zombies en la saga Resident Evil, la ex supermodelo demostró una gran sensibilidad musical en 1994 con The Divine Comedy, un excelente disco de pop avant-garde con elementos folk de Europa oriental, muy recomendable para cualquier fan de Kate Bush o Tori Amos. Sería el único álbum de la actriz, quien luego realizó diversas composiciones para muchas de sus películas y hoy suele publicar sus nuevas canciones gratis en su sitio web.
Hugh Laurie
“No nací en Alabama en 1890, no me alimenté a base de granos, ni coseché para un patrón… Este disco muestra lo que soy: un inglés de clase media transgrediendo abiertamente las melodías y la música del mítico sur estadounidense”, dijo el actor, famoso por su rol en TV como el huraño Dr. House, sobre su Let Them Talk, disco debut en el que se da el gusto de meterse con clásicos del blues de New Orleans, lucirse como instrumentista (más que como cantante) y, como reza el título, dejar a los demás hablando (y muy bien) de su desfachatez.
Jared Leto
Con un historial de interesantes roles menores en filmes como El club de la pelea (1999) o Psicópata americano (2000), y luego de su papel consagratorio en Réquiem por un sueño (2000), el babyface de Louisiana intercaló escenografías con estadios al frente de 30 Seconds to Mars: un power-trio de actitud emo, estética cinematográfica y estribillos de estadio que revientan la taquilla de histeria.
Juliette Lewis
Parece mentira que aquella inocente bebota de Cabo de Miedo (1991) se haya convertido en esta salvaje supervixen de graznido punk y gesto fuck-yeah, líder de los ya desaparecidos Juliette and The Liks, ahora en clave solista (aunque secundada por The New Romantics). Una natural born rocker.
Lo peor
David Hasselhoff
Hacia mediados y fines de los 80 (otra vez esa década infame), justo cuando estaba a punto del bajarse del Auto Fantástico y salir a nadar en dólares con Baywatch, “The Hoff” decidió ahogar eso que llamamos música con una carrera que obtuvo un particular suceso en Alemania, Suiza y, presumimos, otros países con gran población sorda, gracias a “hits” como “Crazy For You” (¡un terrible afano a “Y.M.C.A.” de los Village People!). Después, vendrían cosas como esta y, ¡Dios mío!, esta. Dicen que este año se pinchó un dueto con KITT porque el coche sonaba más afinado.
Don Johnson y Philip Michael Tomas
Las drogas afectaron tanto a quienes alguna vez encarnaron a los policías antinarcóticos de la serie División Miami que les hizo creer que podían cantar. A pesar de sus limitaciones vocales, el ex Sonny Crockett logró un top 5 en 1986 con “Heartbeat”, primer single de un disco homónimo en el que supo rodearse de estrellas de la talla de Tom Petty, Willie Nelson, Ron Wood y Stevie Ray Vaughan, entre otros. Incluso se daría el gusto de cantar junto a Barbra Streisand un par de años más tarde y no desentonar demasiado. Su moreno compañero no tuvo tanta fortuna: realizó un bizarro dueto con Lucia Galán (de Pimpinela) y solo conoció la cima de los ránkings porque el clip de “Just the Way I Planned It” trepa entre los peores videos de la historia.
Eddie Murphy
Parece que la cosa es así: un día, el ex comediante se despertó y dijo “Ey, ¡yo también puedo ser Prince! ¡O Michael Jackson!” y desde entonces, tenemos que sufrir, además de sus películas, cosas como esta:
Natalia Oreiro
La muñeca brava es una actriz talentosa y versátil, capaz de saltar del drama de la sacrificada madre mucama de Francia (2009) a ser reina de los sueños kitsch en la simpática comedia musical Miss Tacuarembó (2010), sin perder un solo fotograma de gracia y belleza en el trayecto. Pero, ay, ay, ay: “Tu veneno” es la muestra de que, a veces, lo que la cámara ama, el micrófono lo sufre.
Premio al esfuerzo
Jada Pinkett-Smith
Debemos reconocer que, si una actriz desea “robar” con la música, buscaría algo más accesible que formar una banda heavy. Pues bien, la esposa de Will Smith y protagonista de la saga Matrix es una enfermera para el infarto en la serie HawthoRNe, pero como diosa del metal al frente de Wicked Wisdom resulta, más allá de sus nobles intenciones, un caso de mala praxis.
Leer en Rolling Stone >>
lunes, 12 de septiembre de 2011
Lo mejor y lo peor: músicos actores
Justin Timberlake vuelve al cine con el estreno de Amigos con beneficios y aprovechamos para recordar lo bueno y lo malo de aquellos que largaron el micrófono y se proyectaron en la pantalla (no, no incluimos “películas” de Palito Ortega).
Lo mejor
David Bowie en El hombre que cayó a la Tierra (1976)
Esta adaptación no le hace justicia a la brillante novela homónima de Walter Tevis, pero hay que salvar la buena elección y performance del ex Ziggy Stardust para encarnar a un extraterrestre que llega a nuestro planeta con un plan para rescatar su condenado mundo y la cultura terráquea lo termina convirtiendo en el alien más alienado del universo. Fue el primer protagónico del Duque Blanco, quien después tendría una larga (y dispar) filmografía de extraños roles, como John, el vampiro de El ansia (1983), el malvado Rey Goblin de Laberinto (1986) y hasta Poncio Pilato en La última tentación de Cristo (1988).
Courtney Love en Larry Flynt - El nombre del escándalo (1996)
Muchos miraron de reojo cuando Miloš Forman eligió a la polémica dama del grunge para interpretar a la esposa del fundador de la revista Hustler y magnate del porno en su batalla legal por el derecho a la libertad de expresión. Columbia Pictures temía que el recurrente problema de adicción y el polémico estilo de vida de la líder de Hole pusieran en peligro el film y hasta se negó a pagarle el seguro durante el rodaje (gasto que corrió a cargo del mismo director y del protagonista, Woody Harrelson, y que obligaba a Love a hacerse rutinarias pruebas de orina). Lo cierto es que la cantante les tapó el agujero a todos con una destacada interpretación, que le valió varios premios, incluida una nominación al Globo de Oro.
Eminem en 8 Mile: calle de ilusiones (2002)
Luego de haber batido récords de ventas con The Marshall Mathers LP en 2000, y poco meses después del gran éxito de The Eminem Show, la aparición de esta cinta semiautobiográfica parecía una movida oportunista para aprovechar el apogeo comercial del blondo artista. Pero el film de Curtis Hanson (Los Angeles al desnudo), lejos de ser otro Cool As Ice, resultó un sólido drama que nos dejó grandes escenas (la batalla del rap es genial) y muchas ganas de ver más seguido a Slim Shady en la pantalla grande.
Queen Latifah en Chicago (2002)
La rapera del Bronx tiene un interesante currículum como actriz, con algunos trabajos destacados, como el de la ladrona de Set It Off (1996). Pero sería en este multipremiado film de Rob Marshall (Nine, Piratas del Caribe: navegando aguas misteriosas) donde logra reunir su actitud bad-ass con su potente voz para brillar en uno de los musicales más soportables (y disfrutables, seamos sinceros) de la historia.
Justin Timberlake en Red Social (2010)
El ex ‘N Sync ya había mostrado buenas dotes actorales en El lamento de la serpiente negra, Juegos prohibidos (ambas de 2006) y varias desopilantes apariciones en Saturday Night Live, pero su rol como el dot-com golden boy Sean Parker en la historia de David Fincher sobre la creación de Facebook lo consagró como uno de los músicos con más prometedora proyección en la pantalla.
Lo peor
Gene Simmons en Never Too Young To Die (1986)
Antes de consagrarse como estrella de reality shows, el bajista de Kiss probó con la actuación en una serie de desastrosas cintas durante los 80, entre ellas Runaway (de 1984, con Tom Selleck) y Wanted: Dead or Alive (de 1987, con Rutger Hauer). Pero su peor papel fue para este film en el que encarna a un villano hermafrodita (sí, leíste bien) que amenaza con matar a todos los habitantes de Los Ángeles mediante el envenenamiento del suministro de agua. El video a continuación demuestra cómo su romance con Cher y el hair metal de aquellos años hicieron estragos en el otrora demonio del rock.
Mick Jagger en Freejack (1992)
Si vamos a ser justos, deberíamos decir que lo peor de Jagger en el cine fue su protagónico como el bandido australiano Ned Kelly (1970). Pero la leyenda dice que, gracias a ese film, el líder de los Rolling compuso el himno “Brown Sugar”, lo cual lo libera de culpa y cargo. Lo que es imperdonable es su participación en esta aventura sci-fi donde encarna a un mercenario que secuestra gente del pasado para que sus cuerpos permitan extender la vida de millonarios enfermos de un futuro contaminado, ambientado en ¡2009! Jagger se divirtió manejando una tanqueta, disparando a lo loco y, claro, se olvidó de regalarnos otro clásico.
Madonna en Insólito destino (2002)
Todo lo que ha entregado la Ciccone en el cine es bastante pobre, desde sus primeras experiencias en plena “madonnamanía”, como Shanghai Surprise (1986) o ¿Quién es esa chica? (1987), hasta roles algo más exigentes, como los de Cuatro habitaciones (1995) o Una pareja casi perfecta (2000). Pero lo de este film ya es el acabose: Guy Ritchie, su por entonces marido, la pone a hacer casi de sí misma (una bella ricachona post 40, consentida, amargada y arrogante que se involucra sentimentalmente con un marinero italiano) y la blonda cantante termina por confirmar que es una chica material descartable para el séptimo arte.
Britney Spears en Crossroads: Amigas para siempre (2002)
Tres egresadas del secundario redescubren su amistad saliendo a la ruta para cumplir los sueños y promesas que se hicieron de pequeñas. Una road-movie que pretende ser un aleccionador viaje a la madurez en el que Spears atropella todo lo que llamamos cine, arrolla al espectador y se da a la fuga para (por ahora) nunca más volver.
Cher en Noches de encanto (2010)
Antes de que su rostro quedará plastificado en una eterna mueca de incertidumbre, la diva del pop supo entregar buenos trabajos en el cine, como en Máscara (1985) o Hechizo de luna (de 1987, aunque la cabeza de ese Oscar le pertenece a Nicolas Cage, vamos). Después, la cantante se dedicó a cosechar éxitos dance gracias al auto-tune hasta su vuelta a la interpretación como una poco convincente “tutora” revisteril de una Christina Aguilera que le pone cuerpo y voz a un musical muuuy afónico.
Publicado en Rolling Stone >>
miércoles, 7 de septiembre de 2011
Comentario sobre el lanzamiento de Netflix en Argentina - No Somos Nadie (Rock & Pop)
Audio de la tradicional columna tecnológica de los miércoles en "No somos nadie", por Rock & Pop (FM 95.9), junto a Juan Pablo Varsky, Lucía Rodríguez Bosch, Santiago Calori, José Del Río y Ana Gerschenson. En esta oportunidad, hablamos de la llegada al país de Netflix, el servicio norteamericano de películas online.
viernes, 2 de septiembre de 2011
Cinco buenas películas sobre bodas
Audio del programa "Negro Positivo", donde recomiendo cinco grandes películas sobre casamientos, a modo de "precalentamiento" por el estreno del film nacional "Mi primera boda". Con Alejandro Coccia y Magui Aicega.
Entrevista al director Adrián Caetano, sobre el canon a films extranjeros - FM ESPN
Audio del programa "Negro Positivo", donde entrevistamos al director Adrián Caetano, quien opinó sobre el gravamen del INCAA al estreno de films extranjeros. Con Magui Aicega y Gustavo Sgalla por FM ESPN (107.9)
Análisis sobre el gravamen del INCAA a estrenos de films extranjeros - FM ESPN 107.9
Audio del programa "Negro Positivo", por FM ESPN (107.9), donde comentamos la resolución del INCAA para establecer un gravamen a los films extranjeros según la cantidad de salas en las que se estrenen.
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